
El Sr. Godot se ha vuelto trivial.
Se increpa a sí mismo sobre los nuevos fenómenos de comunicación. ¿La masificación del celular ha vuelto al ser humano más estúpido o simplemente ha develado una estupidez relegada, totalmente innata, y la volvió pública?
Es decir, el celular motiva un índice de boludez mayor o simplemente expone un nivel de boludez que antes estaba destinado al ámbito privado y por eso no lo percibíamos.
Para muestra basta un botón
Aquel imberbe, a veces no sólo son los pubers también los hay canosos, que prueba todos los ring tones que trae su celular y los que adquirió últimamente en el transporte público mientras el resto de los usuarios intentan dormir o leer.
Aquel sordo que grita en su teléfono como si su voz literalmente tendría que alcanzar a la otra persona con la cual intenta comunicarse olvidando que para ese fin está sosteniendo esa diminuta cajita rectangular de plástico. Sin mencionar, que generalmente, estas conversaciones son aburridas e insípidas, porque si de última se tratara de algún plan conspirativo contra las grandes corporaciones, vaya y pase.